TERRENO · FÁCIL
Suelo y relieve
Nadie se fija en el terreno, pero sin él nada funciona. Crea la profundidad, sostiene los caminos y decide si tus figuras se quedan de pie. Constrúyelo pronto, liviano y hueco.
Por qué hueco
Tu terreno debe ser una cáscara hueca, no un bloque macizo. Las razones, por orden de importancia:
- Los cables y las mangueras pasan por debajo. Sin espacio bajo el suelo, la iluminación se ve y la fuente se vuelve imposible.
- El peso. Una colina maciza de yeso de 50 cm de ancho pesa unos 9 kilos y se agrieta al primer golpe. La misma colina en espuma recubierta pesa bastante menos de medio kilo.
- El depósito de agua. Necesitas lugar para esconderlo.
Materiales
- Contrachapado de 5 mm o MDF delgado para la base
- Poliestireno extruido de 30 a 40 mm, varias planchas
- Listones de madera de 15 × 15 mm para los separadores
- Papel kraft, papel maché o venda de yeso, pegamento blanco
- Pasta para resanar lista para usar
- Arena fina tamizada, barro seco y triturado, o borra de café seca
- Espátula, esponja natural, pincel
- Acrílicos mate: sombra natural y tostada, ocre amarillo, ocre rojo, verde oliva
Construir los volúmenes
-
Define la pendiente
El fondo debe estar más alto que el frente. Calcula al menos 1 cm de subida por cada 10 cm de profundidad, más si el pesebre se ve de frente. Esta pendiente es lo que crea la sensación de distancia.
-
Corta las capas
Apila planchas de espuma cortadas en formas cada vez más pequeñas, como las curvas de nivel de un mapa topográfico. Pégalas con pegamento blanco, escalonadas, nunca alineadas.
-
Suaviza los escalones
Usa un cuchillo caliente, una escofina o una lija gruesa en los bordes para fundir las capas en una sola pendiente suave. Deja algunos resaltes a propósito: el terreno de verdad nunca es perfectamente liso.
-
Reserva los huecos
Antes de seguir, talla los lugares del estanque, el canal de los cables, la base del establo y el paso del puente. Es mucho más fácil preverlos ahora que recortarlos después.
-
Recubre
Pega papel kraft, papel maché o venda de yeso sobre toda la superficie. Lo endurece todo, sella la espuma y le da agarre a la pasta.
Los caminos
Un camino no es solo decoración: cuenta la historia. Todas las figuras caminan hacia el establo, y el camino es lo que muestra ese viaje.
- Un camino principal. Empieza en el borde delantero del pesebre, donde está el espectador, y sube hacia el establo. Mete a quien mira dentro de la escena.
- Nunca recto. Una o dos curvas, idealmente desapareciendo detrás de una colina y reapareciendo más arriba. Un camino que se esconde un momento parece más largo.
- Cada vez más angosto. 5 cm de ancho adelante, 2 cm al fondo. Esta perspectiva forzada funciona de maravilla, incluso en solo 40 cm de profundidad.
- Hundido, no elevado. Un camino de verdad queda más bajo que el terreno de los lados, porque los pies lo apisonan y la lluvia lo desgasta.
Los caminos secundarios, como los que van al lavadero o al molino, son más angostos y más tenues. Salen del camino principal en lugar de competir con él.
La superficie: tierra, piedra, arena
La idea básica: extiende una capa de pasta y espolvorea el material mientras sigue húmeda.
-
Trabaja por zonas
Haz una zona a la vez, lo que puedas terminar en unos diez minutos. La pasta fragua rápido.
-
Espolvorea el material
Arena fina en los caminos, arena más gruesa en las orillas, un poco de grava donde asoma la roca. Espolvorea y luego aplana para que se adhiera.
-
Agrega textura
Da toques con una esponja húmeda, marca rodadas con una punta, imprime algunas huellas. Las rodadas se hacen pasando una punta dos veces, lado a lado, a lo largo del camino principal.
-
Pinta en tres tonos
Sombra natural diluida por todas partes, ocre amarillo en los relieves, sombra tostada en los huecos. Igual que en el muro de piedra: muy diluido, varias manos, nunca de un solo color.
-
Aclara el paso
Da un pincel seco muy ligero de ocre pálido solo por el centro de los caminos. La tierra apisonada es más clara que el suelo sin pisar.
La borra de café usada, completamente seca, es una tierra estupenda: gratis, muy fina y fácil de pintar. Sécala bien (dos días al aire o veinte minutos en el horno a temperatura muy baja), o se enmohecerá en tu pesebre.
Mantener las figuras de pie
Las figuras tienen la base plana. El terreno tiene pendientes. Es la razón número uno de que las figuras se caigan cada vez que alguien cierra una puerta.
La solución es prever sus lugares mientras construyes: donde vaya a ir una figura, haz un pequeño rellano del tamaño de su base. Un escalón, una piedra plana, un tramo de camino nivelado. Hazlo con las figuras en la mano, colocándolas a medida que avanzas, no de memoria.
Para las figuras que de todos modos tienen que ir en pendiente, pon una bolita de masilla adhesiva bajo la base. No mancha el barro y sale sin problema al guardar el pesebre.