SIMBOLISMO

El Niño Jesús

Es la última figura que se pone en el pesebre, a menudo a cargo del más pequeño de la familia, en Nochebuena. Lucas da solo dos detalles sobre él, los pañales y el pesebre, y son justo la señal que el ángel da a los pastores: así reconocerán al Salvador.

Pañales y pesebre: una señal

Lucas no solo pinta una escena tierna. Les da a los pastores una manera de reconocer al Niño.

En el versículo 7, María envuelve al niño en pañales y lo acuesta en un pesebre. En el versículo 12, el ángel les da a los pastores exactamente esos dos elementos como señal: «encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre». En el versículo 16, los pastores comprueban que la señal es verdadera.

En el griego de Lucas 2, la palabra para envolver en pañales es tan rara que no aparece en ningún otro lugar del Nuevo Testamento, solo en estos dos versículos. El pesebre aparece tres veces. La repetición no está ahí de adorno: es la prueba.

Un detalle curioso para los amantes del arte: las pinturas de finales de la Edad Media muestran a menudo al Niño sin pañales y resplandeciente de luz, inspiradas en la visión de santa Brígida de Suecia, como señala el Museo Glencairn. En sentido estricto eso contradice el texto de Lucas, pero esas pinturas no son menos hermosas por eso.

Por qué el 25 de diciembre

Esto es lo que sabemos con certeza: el primer registro es de mediados del siglo IV. El Cronógrafo de 354, un documento romano, incluye la anotación «VIII kal. Ian. natus Christus in Betleem Iudeae», es decir, el octavo día antes de las calendas de enero, nacimiento de Cristo en Belén de Judea. Es la mención fechada más antigua del 25 de diciembre como fiesta cristiana.

Sobre el origen de la fecha, dos teorías compiten desde hace un siglo, y ninguna ha ganado.

La teoría de la fiesta pagana es la más conocida. Dice que el emperador Aureliano fundó una fiesta del Sol Invicto el 25 de diciembre de 274, y que los cristianos la retomaron después. Hoy está muy cuestionada. Según los trabajos del historiador Steven Hijmans sobre el culto romano al sol, no hay pruebas de una fiesta del sol el 25 de diciembre antes de mediados del siglo IV. La fiesta de Aureliano se celebraba en octubre. La única pista, una lista de carreras de carros en honor del Invicto, aparece en el mismo Cronógrafo de 354, con una cifra extraña que hace pensar que se agregó después. La primera mención segura de una fiesta solar en esa fecha es un himno del emperador Juliano de 362, posterior a la fiesta cristiana.

La teoría del cálculo parte del 25 de marzo, considerado la fecha de la Pasión y, por extensión, de la concepción de Jesús. Si se suman nueve meses, se llega al 25 de diciembre. Se remonta a las crónicas de Sexto Julio Africano, hacia 221. El historiador C. Philipp E. Nothaft la defiende, aunque el título de su artículo, «En defensa de la teoría del cálculo», muestra que sigue en debate.

En resumen: el único dato firme es una línea en latín de un calendario romano de 354. Todo lo demás es teoría, incluida (y aquí está la sorpresa) la «fiesta pagana» que los cristianos supuestamente reemplazaron, que solo aparece en los documentos después de la fiesta cristiana.

Ponerlo en Nochebuena: una bella costumbre

Es una costumbre muy extendida: el pesebre queda vacío hasta la Nochebuena, cuando se pone al Niño, a menudo a cargo del más pequeño de la familia. En México y otros países lo hacen la madrina o el padrino del Niño, a veces después de arrullarlo con cantos.

Buscamos un texto oficial que lo exija y no lo encontramos. La bendición del pesebre del Bendicional solo dice que puede hacerse «en la Vigilia de Navidad o en otro momento más oportuno». Habla de dónde va el pesebre en la iglesia, no de cuándo se pone la figura del Niño.

Así que es una costumbre, y muy apropiada, porque la Navidad empieza oficialmente con la misa de la Vigilia. No es menos bella por no ser una regla. Para oraciones y costumbres de esa noche, mira rezar ante el pesebre.

Cuando el Niño es el centro

En la mayoría de las tradiciones, el Niño es una figura entre muchas. En algunas se vuelve el centro, y el sentido de la escena cambia.

El ejemplo más llamativo está en Portugal. Según la agencia de noticias de los obispos portugueses, algunos presépios del Bajo Alentejo y del Algarve siguen otra idea: la entronización. El pesebre se construye como un «trono o altar escalonado», con el Niño de pie en lo alto, coronado, con cetro y orbe, rodeado de naranjas, ramas verdes y semillas germinadas.

Es más que un adorno distinto. La escena ya no muestra el nacimiento sino a Cristo Rey: «En Navidad, el Niño Jesús aparece glorioso, triunfante». La costumbre viajó con los emigrantes portugueses a las Azores, Madeira y Brasil. Mira Portugal.

En el mundo hispano, el Niño Dios es el centro de muchas costumbres: en México se le viste con ropa nueva y se lleva a bendecir el día de la Candelaria; en Perú, el Niño Manuelito tiene rasgos andinos y estrena ropa cada año; en los Andes venezolanos, la Paradura del Niño lo «levanta» del pesebre entre el 1 de enero y el 2 de febrero. En Italia, el domingo de Gaudete se bendicen en Roma los bambinelli, los Niños Jesús que las familias llevan de casa, una costumbre que también se hace en muchas parroquias.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el Niño Jesús está envuelto en pañales?

Porque Lucas lo convierte en una señal. El ángel les dice a los pastores que encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre, y unos versículos después encuentran exactamente eso. Los pañales y el pesebre no son simples detalles: son la manera de reconocer al niño.

¿Por qué celebramos la Navidad el 25 de diciembre?

Nadie lo sabe con certeza. El único dato firme es que el Cronógrafo de 354, un calendario romano, tiene la mención fechada más antigua de la fiesta. Dos teorías explican la fecha: que reemplazó una fiesta romana del sol, o que se calculó a partir del 25 de marzo. La primera hoy está muy cuestionada.

¿De verdad existió la «fiesta pagana del 25 de diciembre»?

Es mucho menos seguro de lo que se cree. No hay pruebas de una fiesta del sol en esa fecha antes de mediados del siglo IV, y la fiesta que fundó Aureliano se celebraba en octubre. La primera mención segura de una fiesta solar el 25 de diciembre es de 362, después de la fiesta cristiana.

¿Hay que esperar a la Nochebuena para poner al Niño Jesús?

Es una costumbre muy extendida, y muy apropiada, porque la Navidad empieza oficialmente con la misa de la Vigilia, la Nochebuena. Pero ningún texto de la Iglesia lo exige: el Bendicional habla de dónde y cuándo se bendice el pesebre, no de cuándo se pone la figura.

¿El Niño siempre está acostado en el pesebre?

No. En algunos pesebres del sur de Portugal está de pie en lo alto de un trono escalonado, coronado, con cetro y orbe. La escena muestra a Cristo Rey más que el nacimiento. Y en muchas casas de América Latina, después de Reyes o de la Candelaria, el Niño se sienta en una sillita.