EL PUEBLO PROVENZAL

El monje

Es el único santon del pueblo que no es un vecino. El hábito marrón y el cordón con nudos lo delatan: es Francisco de Asís, a quien la tradición atribuye el primer pesebre, y a quien los santoneros ven como su patrono. La figura es sencilla, pero su historia es más rica de lo que parece.

Lo que se ve

Un hábito marrón, un cordón a la cintura, una capucha, sandalias o los pies descalzos. Según el taller, lleva pan, un pájaro, un rosario, o nada. Se vende como «el monje» o como «san Francisco de Asís», pero es la misma figura.

No está en las pastorales, el teatro de Navidad. No trae regalo, no dice nada y no tiene oficio. Está en el pesebre por otra razón: según la tradición, sin él no habría pesebre.

Greccio, 1223

La historia es conocida: en 1223, en una cueva cerca de Greccio, en Italia, Francisco hizo preparar un pesebre con un buey y un burro, y allí se celebró la misa de Navidad. Tomás de Celano, su primer biógrafo, cuenta que uno de los presentes tuvo la visión de un niño acostado en el pesebre, al que Francisco parecía despertar.

El hecho es real y está bien documentado. Lo que es menos exacto es la frase habitual de que «Francisco inventó el pesebre». Antes de él ya se representaban dramas de la Natividad a las puertas de las iglesias. Lo que Greccio inició de verdad fue una escena montada para mirarla y rezar ante ella, y un modelo que los franciscanos difundieron por todas partes, también en América, adonde lo llevaron desde el siglo XVI junto con las primeras pastorelas. Lo contamos en detalle en la página de Greccio.

El camino de Greccio al santon es largo: actores vivos, luego figuras de madera, cera, papel maché y vidrio, luego los pesebres de iglesia del siglo XVI, luego el pesebre en casa después de la Revolución francesa. El santon llega al final de ese camino, no al principio.

El patrono de los santoneros

Los santoneros ven a Francisco como su patrono, y el santon del monje es su manera de honrarlo dentro del propio pesebre. Es como una firma del oficio. Ninguna otra figura del pesebre provenzal cumple ese papel.

Hay otra historia, esta de Marsella, sobre un fraile capuchino que tallaba figuras de pesebre y regalaba a los pobres figuritas de masa de pan con anís, diciéndoles que no se las comieran antes del 25 de diciembre. Al parecer, pocos le hicieron caso. Es una historia encantadora y muy repetida, pero no hemos encontrado una fuente sólida.

Dónde colocarlo

El monje no es un vecino, así que rara vez va con los grupos. Suele colocarse un poco aparte, en el camino o cerca del establo, solo. Algunas familias lo ponen a propósito detrás de todos, y tiene sentido: no vino a traer algo. Vino a contemplar.

Y a diferencia de los pastores o de los ancianos, no tiene una hora fija de llegada. Así que puedes ponerlo el primer día y dejarlo ahí.

Preguntas frecuentes

¿El monje y san Francisco son el mismo santon?

Sí. Los catálogos usan los dos nombres para la misma figura de hábito marrón. Algunos talleres lo llaman san Francisco de Asís, otros simplemente «el monje», pero es el mismo santon.

¿Francisco de Asís inventó de verdad el pesebre?

No exactamente. El pesebre de Greccio de 1223 es real, y su influencia fue enorme, pero antes de él ya se representaban dramas de la Natividad a las puertas de las iglesias. Greccio creó un modelo que se difundió, más que empezar de la nada.

¿Por qué un monje en un pesebre provenzal?

Porque los santoneros lo ven como su patrono. El monje no es un vecino más: es la manera en que el oficio firma su propia obra.

¿Conviene comprarlo pronto o tarde?

No hay regla. No es de los imprescindibles (la Sagrada Familia, los pastores, el buey y la mula van primero). Pero no depende de ninguna otra figura, así que puedes agregarlo cuando quieras.