ESTILO

El pesebre provenzal

Es el pesebre que metió a todo un pueblo en el relato bíblico. Muestra el Nacimiento y, además, a toda una comunidad que recibe la noticia y se pone en camino para verlo, con sus artesanos, sus ancianos, sus chismosas y su viajero bohemio.

Lo que lo distingue

Tres cosas, y la tercera es la que más importa:

  • Está el pueblo entero. No solo los pastores, sino el panadero, la lavandera, el afilador, el alcalde. Cada uno en su lugar, cada uno ocupado en algo.
  • Los santons son de barro pintado: mate, pequeños y hechos en molde. Mira santons.
  • Los personajes vienen de la vida del pueblo y del teatro. El ravi (el aldeano con los brazos alzados de asombro) y los oficios del pueblo existían antes de las obras de teatro, mientras que Pistachié, el boumian (el viajero bohemio) y el ciego y su hijo se hicieron famosos con las pastorales del siglo XIX, las obras navideñas provenzales. Ninguno aparece en los Evangelios, y le dan a este pesebre su humor y sus muchas pequeñas historias. Otros vienen de otras fuentes: la arlesiana y el gardian, de un poema, y el monje, de la historia misma del pesebre. Los orígenes.

La arquitectura

La construcción provenzal es sencilla, maciza y sin adornos. Lo que hay que buscar:

  • Muros de piedra seca o revoque de cal, en ocre amarillo y beige rosado. Nunca entramado de madera, nunca ladrillo rojo a la vista.
  • Tejados de teja curva, de poca pendiente, con un alero corto. Una génoise (hileras de tejas escalonadas bajo el alero) evoca enseguida el sur de Francia.
  • Ventanas pocas y pequeñas, por el calor y por el mistral, el viento del norte. Contraventanas de madera, a menudo desteñidas.
  • El establo es un aprisco: una construcción baja con techo de teja, apoyada en una roca. No un granero del norte.

Todo se construye con los mismos métodos que el muro de piedra: espuma tallada, pasta fina y envejecido en cuatro pasos, con tonos ocres en lugar de grises.

Santon de un hortelano provenzal con ropa del siglo XIX, que sostiene una canasta de verduras
Foto: Eusebius, Wikimedia Commons, CC BY 3.0

El paisaje

Piensa en la garrigue: un matorral seco y pedregoso, de plantas bajas y grisáceas.

  • Cipreses: altos, angostos, en grupos de dos o tres. Marcan la escala y rompen la línea del horizonte.
  • Olivos: bajos y retorcidos, de hojas verde grisáceo. El árbol más típico, y el más difícil de hacer.
  • Tomillo, romero, lavanda: de verdad, secos, y casi exactamente a la escala justa. Mira musgo y plantas.
  • Mucha tierra y roca desnudas. El error más común es cubrirlo todo de musgo verde, pero el sur de Francia es seco, no verde.

Un lavadero o una fuente son casi obligatorios, porque les dan a la lavandera y al aguador una razón para estar ahí, y porque un pueblo provenzal se construye alrededor de su agua.

Los santons

Tamaño: 7 cm es el tamaño tradicional y el que ofrece más variedad de figuras. El de 4 cm funciona si te falta espacio. Mira tamaños.

Empieza por lo básico: la Sagrada Familia, el buey, la mula y el ángel. Luego, según lo que aportan a la historia: el ravi, el tamborilero, un pastor con un cordero, el ciego y su hijo, la lavandera, el molinero. Mira los personajes.

Un pesebre provenzal se llena poco a poco, uno o dos santons por año. Así se ha hecho siempre, y por eso termina sintiéndose como una familia y no como una compra.

Luz y paleta

Colores: ocre amarillo, ocre rojo, sombra y blanco roto para las construcciones; verde grisáceo, oliva y paja para las plantas. El azul solo aparece en el cielo y en el manto de María.

Luz: baja y cálida, alrededor de 2.200 K (un resplandor como de vela). Un pesebre provenzal está hecho para verse al anochecer. Dos o tres ventanas encendidas, una fogata de pastores, la luz que sale del establo, y todo lo demás en una sombra suave. Mira iluminación.

Los rituales que lo acompañan

El pesebre provenzal sigue un calendario, y eso es parte de su encanto:

  • El 4 de diciembre se siembra el trigo de Santa Bárbara en tres platitos.
  • Durante el Adviento, los santons se acercan un poco al establo cada día.
  • En Nochebuena, el Niño Dios se coloca en el pesebre, a menudo de manos del más pequeño de la familia. En varios pueblos, los pastores llevan un cordero a la Misa de Gallo como ofrenda, una costumbre llamada pastrage.
  • Del 25 de diciembre al 6 de enero, los Reyes Magos atraviesan la escena.
  • El 2 de febrero, día de la Candelaria, se desarma todo.

Los detalles, en el calendario del pesebre.

Trampas

  • Demasiado verde. El primer instinto es cubrirlo todo de musgo. Un pesebre provenzal es ocre, no verde.
  • La multitud. Cuarenta santons en 60 cm. Un pueblo necesita espacio abierto para sentirse pueblo.
  • Oficios sin lugar de trabajo. Un afilador en medio de una pradera es solo una figurita. Cada oficio necesita su escenario.
  • Tamaños mezclados. Completar un pesebre de 7 cm con santons de 9 cm encontrados en oferta siempre se nota.
  • La nieve. Va en un pesebre de montaña. En Provenza, el suelo es seco.